Fútbol de Estados Unidos crece hacia el futuro

En Estados Unidos ya se vive el fútbol con una pasión sin precedentes.

En Estados Unidos ya se vive el fútbol con una pasión sin precedentes.

El mundial plantó la esperanza entre la gente del balompié

Al final de la copa del mundo Brasil 2014 el gran ganador parece haber sido el fútbol de Estados Unidos, donde se plantó la semilla de la pasión por el equipo nacional.

Como en ninguna otra ocasión, el deporte de las patadas ocupó las portadas de los principales periódicos; se coló al frente de los noticieros, y estuvo en boca de todos.

“Cada día hay más interés en el deporte, más consumidores que están buscando seguir el fútbol y tienen la oportunidad de ver a una buena selección que está haciendo una buena labor, que ha progresado”, afirmó Alfonso Mondelo, director de programas de la MLS.

Aunque la gente de traje del balompié estadounidense anticipaba un incremento en el interés por el deporte, lo que ocurrió durante el mes del fútbol que viene cada cuatro años los tomó por sorpresa.

“Nadie se esperaba ver los millones de personas que se juntaron a ver los juegos en forma masiva, algo que sucede en otros países. Ciertamente este año se han roto todo tipo de récords”, agregó Mondelo. “Y también vimos cómo se dispararon las audiencias prendidas de la transmisión de los partidos a través de televisión y otras plataformas digitales”.

Durante el transcurso del mundial, las televisoras ESPN, en inglés, y Univision, en español, reportaban que sus transmisiones batían marcas nacionales de audiencia para partidos de fútbol.

ESPN detalló que las personas que siguieron las acciones del mundial a través de su página web lo convirtieron en el evento deportivo más visto en toda la historia a través de una transmisión por internet (streaming, en inglés), por encima del Súper Tazón, los playoffs de la NBA y los Juegos Olímpicos.

De acuerdo a Nielsen, empresa que se dedica a medir las audiencias, unas 32 millones de personas sintonizaron la final de la Copa del Mundo que ganó Alemania 1-0 sobre Argentina.

Y mientras las pantallas nos traían en vivo las acciones desde Brasil, en las calles de Nueva York se respiraba un aire cargado de fútbol. Bares, restaurantes y espacios públicos se convirtieron en tribunas llenas de aficionados al deporte más bello del mundo.

Espacios abiertos se convirtieron en tribunas en las que se vitoreaba al Team USA.

Espacios abiertos se convirtieron en tribunas en las que se vitoreaba al Team USA.

La selección de Jurgen Klinsmann despertó a una masa que nunca antes se había visto. Un ejemplo de eso se vio debajo del puente de Manhattan donde se instaló una pantalla gigante para las miles (sí, miles) de personas que se congregaron ahí cada vez que jugaba el Team USA.

“Lo que hizo nuestra selección es prueba de que el soccer está creciendo en Estados Unidos a pesar de que muchos piensan lo contrario”, comentó Jason Sierra, uno de los aficionados que se dieron cita en ese lugar para apoyar a su selección.

Esa pasión, aseguró Mondelo, es precisamente la ventaja que tiene el fútbol sobre el resto de deportes profesionales estadounidenses.

“Creo que existe un fervor como el que no hay en otros deportes que se practican aquí”, señaló. “El poder competir a nivel mundial y ponerse detrás de una selección es algo muy nacionalístico (sic). Y si la selección llegara a competir en la semifinal o en la final, eso volcaría a todo el país”.

El Mundial evidenció de tal manera el crecimiento del fútbol en el país que incluso figuras políticas de la extrema derecha estadounidense por primera vez se tomaron el tiempo de atacarlo por considerarlo un deporte poco masculino y exclusivo de los inmigrantes.

Ann Coulter, un afamada columnista y escritora, publicó en su página web una pieza titulada “El pasatiempo favorito de Estados Unidos: odiar el fútbol” en la que escribe: “cualquier aumento en el interés estadounidense por el fútbol es simplemente una señal de la decadencia moral del país”.

Pero más allá del comentario corrosivo, en la calle, la gente estaba metida al cien mucho antes de que se diera la primera patada al balón en Brasil, como dieron a conocer comerciantes.

“No fue como hace cuatro años. Ahora hasta los ‘gringos’ están bien metidos en la [copa del mundo]”, dijo Jaime Flores, dueño de Euromex Soccer en Spanish Harlem, Nueva York, hasta donde se aventuraron nuevos apasionados del fútbol en busca de artículos mundialistas.

Pero ya con el Mundial en el pasado, el fútbol de Estados Unidos ve hacia el futuro más seguro y con toda la intención de traer la competencia a suelo estadounidense para el 2026.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, declaró a medios brasileños que la popularidad sin precedentes del deporte en Estados Unidos ayudaría a una posible candidatura para que el Mundial se celebre aquí.

“Lo que hemos visto en Estados Unidos es impactante. Las audiencias no tienen precedentes”, declaró Mondelo. “El país tiene el mayor número de jóvenes practicando el deporte en todo el mundo, son 20 millones de jóvenes jugando fútbol”.

La semilla se plantó en los jóvenes que ahora crecen con su selección muy presente en el corazón.

La semilla se plantó en los jóvenes que ahora crecen con su selección muy presente en el corazón.

El fútbol ya es una realidad en Estados Unidos, 20 años después de que se celebrara aquí la Copa del Mundo. Pero en aquel entonces no había, quizás, la pasión que existe ahora por el fútbol, el tercer deporte más practicado por los jóvenes del país, de acuerdo a cifras del Censo que lo ponen solamente detrás del baloncesto y el béisbol.

Esa juventud futbolera parece ser la que le dará la vuelta a la página de la historia del deporte en Estados Unidos porque es la primera generación creciendo con la pasión por su equipo y el amor por el deporte.

Este artículo se publicó el 25 de julio en la edición impresa de Quiero Más Fútbol.

About Gustavo Martínez Contreras

was born in Texas, brewed in Mexico City, seasoned in the Mexico-United States border, aged walking the streets of Philadelphia. He had a short-lived stint eating grits, fried chicken, and peaches in Atlanta. He later became a béisbol writer for El Diario de Nueva York. He has written about immigrant communities in English, Spanish, and some Spanglish. Although he does not have a shelf full of awards, Gustavo has received thank you notes and hugs from people who have trusted him with their stories. His work has appeared in Voices of New York, El Diario/La Prensa, Dallas’ Al Día, The Philadelphia Public School Notebook, Philadelphia Weekly, Radio Bilingüe, Latina Lista, Spot.us, among others. He is currently pursuing a master's degree at the CUNY Graduate School of Journalism.
This entry was posted in deporte, Fútbol, Immigration, Latino issues, migración, New York City, Soccer, sports and tagged , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s