Habemus Papam

El Papa Francisco a través de la transmisión televisiva de su nombramiento.

El Papa Francisco a través de la transmisión televisiva de su nombramiento.

Por todos lados se huele el jolgorio, la alegría, el fanatismo y el entusiasmo ante el nombramiento de Jorge Mario Bergoglio como el nuevo Papa Francisco.

En la redacción del periódico para el que trabajo, la gente se congregó frente a las televisiones que transmitían diferentes señales que trajeron hasta Nueva York las noticias del Vaticano.

Ya desde la renuncia de Benedicto XVI el 28 de febrero pasado, tuve que aguantar las transmisiones de los colombianos de Caracol TV, para quienes parecen no existir los crímenes de la iglesia católica.

Todo eran preparativos para la gran fiesta que se celebraría con la elección del nuevo pontífice.

Hoy, 13 de marzo de 2013, los canales estaban fijos en la chimenea de la cual debería salir el humo que indica si hay o no Papa. De pronto me acordé que hace ocho años, cuando Joseph Aloisius Ratzinger fue nombrado, yo trabajaba en El Diario de El Paso. Creo que vimos el nombramiento en la televisión del comedor. Seguro que fue la noticia del día.

Poco después de que llegué a la redacción  la chimenea escupió el humo blanco. Hubo conmoción. Se comenzaron a preguntar quién sería el nuevo Papa: el romano, el brasileño, el este, el otro. No pasó mucho para que la conmoción se volviera ansiedad y suspenso.

Al cabo de más de media hora se dio a conocer que el argentino Jorge Mario Bergoglio era el nuevo Papa. Univision, Caracol RCN y Telemundo estaban vueltos locos. ¡UN PAPA LATINO!

Esto era lo más cercano que muchos países del continente estaban de haber ganado la Copa Mundial. Festejaban como si hubieran metido gol de último minuto en la final del torneo. Las banderas en El Vaticano ondeaban: la de México, la de Colombia, la de Argentina, la de todos los demás…

En los medios mencionados (Univision, Caracol RCN y Telemundo) las lágrimas estaban a punto de brotar; los gritos apenas podían contenerse; la algarabía era lo único obvio.

Luciendo una objetividad periodística bastante cuestionable, se comenzó a celebrar y la narrativa comenzó a crearse. El Papa Francisco usa el transporte público. El Papa Francisco cocina su comida. El Papa Francisco es hincha del club San Lorenzo de Almagro. El Papa Francisco habla español. El Papa Francisco es el Papa de los pobres.

Pero al analizar su historia uno se da cuenta que al menos en su país, Argentina, no es tan amigo de los pobres, especialmente si son gays que se quieren casar o fueron rojos en la década de los 70’s u 80’s.

El entonces obispo de Buenos Aires ayudó a la junta militar de Rafael Videla a desaparecer personas durante la Guerra Sucia entre 1976 y 1983, de acuerdo a investigaciones periodísticas.

Tras su nombramiento, y mientras los medios mencionados (Univision, Caracol RCN y Telemundo) aplaudían y casi lloraban, comenzaron a aflorar imágenes de Bergoglio dándole la comunión a Videla.

También salieron a la luz los reportes y las entrevistas en las que el religioso niega haber apoyado de cualquier manera a la dictadura.

Muy poco se habló sobre su oposición a los matrimonios entre personas del mismo sexo, a los que llegó a calificar de una “movida del diablo”. Por esto entró en una pugna fiera con la actual mandataria argentina Cristina Elisabet Fernández de Kirchner.

La relación entre ambos está podrida y eso fue obvio cuando mandatarios de todo el mundo, inlcuído Barack Obama de Estados Unidos, enviaron sus felicitaciones mientras que Kirchner tardó bastante en hacerlo.

Muchos ven en la elección del Papa un buen augurio para Latinoamérica, ya que se supone que los jerarcas de la iglesia finalmente reconocen el peso de la región, que alberga a casi la mitad de todos los católicos en el mundo.

Sin embargo, la elección de un Papa como Francisco puede ser el intento de revivir una fe decadente y buscar un contrapeso en una América Latina que va hacia la izquierda y quiere dejar atrás el pasado de las dictaduras de derecha.

About Gustavo Martínez Contreras

was born in Texas, brewed in Mexico City, seasoned in the Mexico-United States border, aged walking the streets of Philadelphia. He had a short-lived stint eating grits, fried chicken, and peaches in Atlanta. He later became a béisbol writer for El Diario de Nueva York. He has written about immigrant communities in English, Spanish, and some Spanglish. Although he does not have a shelf full of awards, Gustavo has received thank you notes and hugs from people who have trusted him with their stories. His work has appeared in Voices of New York, El Diario/La Prensa, Dallas’ Al Día, The Philadelphia Public School Notebook, Philadelphia Weekly, Radio Bilingüe, Latina Lista, Spot.us, among others. He is currently pursuing a master's degree at the CUNY Graduate School of Journalism.
This entry was posted in Comentario, Commentary and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

4 Responses to Habemus Papam

  1. Pablo Mansilla says:

    Muy buen consejo ese de no dejarse llevar por la euforia del momento. Todavía es temprano y ya habrá más tiempo de investigar sobre el pasado. Habrá que tomarlo como otra señal de que el mundo cambia y que tenemos la fortuna de ser testigos de ello.

    Like

  2. luz estela says:

    No entiendo primero por que menciona a Caracol también estaba RCN, segundo así pasó con el anterior Papa cuando fue elegido comenzaron a decir que era nazi que había participado en el holocausto. Entonces de que nacionalidad tiene que ser el Sumo Pontñifice para que no lo critiquen? Que tal si hubiera sido colombiano? Al momento hubieran dicho que bautizó a los hijos de Pablo Escobar, que bendijo la unión de Carlos Castaño, que en su avión llevaba coca a italia, etc….. Dejen gobernar, dejen tiempo al tiempo que el tiempo( no el periódico) dirá. Ah y si no le parece emocionante esto qué?…… Será que este periodista no tiene sentimientos

    Like

  3. Noel G. says:

    Dentro de la iglesia, y para mucha de la opinión pública, podría pensarse que la elección del primer papa (Latino)americano, y encima jesuita, sea una señal de renovación.
    A ver, todos sabemos que Benedicto XVI no renunció por cansancio, renunció porque no pudo con el poder de la curia romana tradicionalista; los italianos Bertone y el otro, protector de pederastas, Angelo Sodano, dicen los que saben…
    Más allá de su pasado en donde se le cuestiona su papel de omisiones en la dictadura y su presente “anti-gay”, que es todavía una característica de la iglesia católica del siglo XXI, las preguntas que hay que hacernos son, dado el contexto de falta de credibilidad en el que vive la iglesia. ¿A quien, en términos de elites, va a responder este nuevo papa? ¿Que va a pasar con, por ejemplo, lo que va a seguir saliendo en los llamados vatileaks? y más importante aún, ¿Que va a ocurrir con los casos de pederastia que no han sido castigados en Latinoamérica? ¿Los va a condenar, los va a perseguir, se va a quedar callado?
    Más allá del show mediático que se ha generado, las lágrimas y el júbilo de que si es un papa que va a beneficiar a toda la comunidad latina, lo anterior es lo que nos debe interesar a los que no profesamos la fe católica…Me gustaría ser optimista y decir que porque es un papa jesuita, las cosas pueden cambiar, pero generalmente las cosas no son tan simplistas

    Like

  4. Xequis says:

    Ese Papa Paco se me hace que va a dar mucho de que hablar! y espero que sean de verdad con cosas positivas (aunque hay algo en mi ser que lo empieza a dudar O.o).

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s