¿Dónde está la raza?

Después de un receso de tres días, hoy 12 de octubre se reanudará el juicio federal en contra de los dos jóvenes de Shanandoah, Pa., acusados de cometer un crimen de odio vinculado a la golpiza que en el 2008 privó de la vida a Luis Eduardo Ramírez Zavala, un inmigrante indocumentado mexicano.

Derrick M. Donchak, de 20 años, y Brandon J. Piekarsky, de 18, enfrentan cadena perpetua si se les encuentra culpables de las acusaciones.

Durante ya una semana en la Corte Federal William J. Nealon en Scranton, el jurado escuchó el testimonio de amigos de los inculpados que los pintan utilizando términos racistas para referirse a los Hispanos, así como coludirse con miembros de la policía local para encubrir sus acciones.

James A. Swetz y William Fetterhoff, los abogados defensores, han cuestionado la credibilidad y la memoria de cada uno de los testigos. Además mantienen que lo que ocurrió aquella noche fue producto de la mezcla de tres factores: juventud, alcohol y testosterona.

Durante la cobertura de este juicio ha faltado algo: la raza. El representativo del Consulado General de México en Filadelfia y yo somos los únicos Hispanos en estar presentes durante los procedimientos desde su inicio el pasado 4 de octubre.

Gladys Limón con MALDEF llegó el miércoles para acompañar a su representada Crystal Dillman, viuda de Luis Eduardo Ramírez Zavala, quien por lo menos abandonó la sala una vez envuelta en llanto tras escuchar una grabación del número de emergencia 911 que una de las testigos hizo la noche del ataque.

La prensa hispana ha sido la gran ausente de este juicio federal. Ni siquiera El Mensajero de PA y La Voz Latina los dos periódicos locales que dicen representar a la comunidad latina en Scranton han cubierto el caso.

Al visitar sus páginas web, no se encontró ninguna referencia al caso.

Uno que si se dio su vuelta por la corte federal fue el doctor Agapito López, activista comunitario en la región, que dijo que la falta de hispanos en el jurado tendría repercusión en el veredicto final.

Después me fui a dar una vuelta por las calles de Scranton y me topé con un restaurante mexicano. Ahí, Lalo Martínez, uno de los meseros, se acercó a platicar y de pronto ya estábamos hablando del juicio.

Él me dijo sentirse preocupado por la falta de organizaciones latinas para darle voz a la víctima y al resto de la comunidad.

En los siguientes videos escucharán los que los entrevistados piensan en cuanto a esto.

[http://www.youtube.com/watch?v=0JYEbkgKrvQ]

About Gustavo Martínez Contreras

was born in Texas, brewed in Mexico City, seasoned in the Mexico-United States border, aged walking the streets of Philadelphia. He had a short-lived stint eating grits, fried chicken, and peaches in Atlanta. He later became a béisbol writer for El Diario de Nueva York. He has written about immigrant communities in English, Spanish, and some Spanglish. Although he does not have a shelf full of awards, Gustavo has received thank you notes and hugs from people who have trusted him with their stories. His work has appeared in Voices of New York, El Diario/La Prensa, Dallas’ Al Día, The Philadelphia Public School Notebook, Philadelphia Weekly, Radio Bilingüe, Latina Lista, Spot.us, among others. He is currently pursuing a master's degree at the CUNY Graduate School of Journalism.
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