
Derrick M. Donchak and Brandon J. Piekarsky left the courtroom today after their defense presented their case, focusing on an unrelated event the prosecution brought up before resting its case.
El testigo con el testimonio más fuerte hoy en contra de los dos hombres de Shenandoah, Pensilvania, acusados de cometer un crimen de odio, también fue el testigo que abrió la puerta a un suceso extraño e irrelevante que pudiera representar un duro golpe a la fiscalía de este caso.
Derrick M. Donchak, de 20 años, y Brandon J. Piekarsky, de 18, enfrentan prisión de por vida de ser encontrados culpables del cargo de crimen de odio en su contra derivado de la golpiza que mató a Luis Eduardo Ramírez Zavala.
“Donchak me dijo que no hiciéramos nada (en represalia al ataque) porque ellos empezarían una guerra civil en Shenandoah. Tenemos amigos con armas poderosas”, dijo Jesse Gómez.
Donchak y Piekarsky escucharon en sus sillas a Jesse Gómez, quien tomó el estrado para testificar específicamente en contra de Donchak.
Él y Gómez, de 20 años, acuden a la Universidad Bloomsburg, escuela en la que supuestamente ocurrió la amenaza, declaró el testigo.
Y esa parecía ser una pieza clave de testimonio contra de Donchak, quien durante la semana pasada ha sido descrito como un racista cantor con un profundo odio hacia los latinos de Shenandoah.
Pero cuando la misma fiscalía indagó acerca de una confrontación violenta que ocurrió en Marzo del 2008, Gómez comenzó con su cuento extraño. El testigo dijo que manejaba su Chevy Equinox acompañado de su amigo Rafael Fuentes rumbo a la pizzería Little Venice en Shenandoah cuando fueron atacados por un grupo de jóvenes blancos.
“De pronto vi a este chico saltar frente a mí al mismo tiempo en que la luz roja se tornaba verde”, dijo Gómez. “Luego vi a un grupo juntándose y ellos comenzaron a gritar una vez
que me vieron”.
Dijo que unas 20 personas le gritaron cosas como “regresa a México”, “maldito mexicano” y “mojado”.
Después, dijo, los muchachos los rodearon y comenzaron a golpear e intentar sacar del vehículo a su amigo.
“Donchak golpeaba mi auto. Él tenía una barra de metal y con eso golpeó todo el lado de mi ventana”, dijo. “Yo tenía un bate de baseball. Me bajé del auto y los perseguí”.
El único problema fue que versiones de varios de los muchachos que participaron en el altercado indicaron que Donchak no estuvo presente y que Gómez nunca bajó del vehículo cargando un bate de béisbol.
Al contrario, dijeron los testigos, después de esta confrontación un grupo de Latinos más viejos llegó al lugar con bates, golpeando a jóvenes y vehículos por igual.
Joshua Redmon, de 19 años, testificó que él había pasado el día entero con Donchak y que llegaron al lugar justo cuando los latinos armados con bates dejaban la escena.
Redmon también testificó que escuchó a Donchak gritar un insulto racista a Ramírez Zavala al comienzo de la pelea. Pero, dijo después, él no había escuchado a Piekarsky utilizar término racista alguno en contra del hoy finado.
El juicio se reanudará a partir de las 9 horas de este miércoles y se espera que terminen temprano, luego de que el juez Richard A. Caputo dijera que espera dar un receso prolongado después de unos cuantos testimonios por la mañana.
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Se despiden desde Radio WFTE en Scranton, Dave McAndrews en los controles y en la voz Gustavo Martinez Contreras.